Terrorismo Yihadista. Espectáculo digital

LLYC
por
18 noviembre 2015

Hollywood ha perdido la exclusividad de estrenar las mejores superproducciones de terror. Se ha encontrado un fiero competidor en esa temática. El Daesh sin duda le está ganando la batalla en el real time. Ha logrado alcanzar audiencias planetarias sentando delante de las televisiones y las extensiones móviles a audiencias planetarias. Para ello, se ha servido de un poderoso sirviente que maneja como nadie; Internet y las redes sociales.

Son jóvenes, están fanatizados, no tienen nada que perder y son nativos digitales. Una combinación explosiva. Saben del alto valor de la comunicación en red. Son conscientes de que sus atentados deben, no sólo hacer el mayor daño posible, sino, y sobre todo, generar terror y pánico. Es por ello que diseñan sus objetivos conscientes de que no necesitan llevar sus propias cámaras para retrasmitir el terror. Tienen sus earned media claramente identificados. Las televisiones de todo el mundo les van a hacer el trabajo gratis. Sólo es preciso escenificar su obra delante de los objetivos. Ninguno de ellos se va a resistir a darle cobertura facilitándoles la viralización del terror.

Pero como buenos nativos digitales que son, saben también que el efecto que buscan puede multiplicarse exponencialmente si la difusión de su obra es realizada por cientos de testigos que retransmiten lo ocurrido desde sus dispositivos móviles. No hay mayor espectáculo de dolor y terror que el que produce el relato de la propia víctima que retransmite aterrorizada la cacería a la que se ve sometida. Desde luego no se me ocurre mejor story telling para un psicópata fanatizado. Un relato al que contribuyen, desinteresadamente, audiencias planetarias quien, como en una explosión, viralizan en minutos el terror vía Twitter, Facebook y WhatsApp.

El terror contemporáneo

Todo ello conduce a una nueva y desconocida forma de terrorismo: el terror contemporáneo es en directo. Los atentados de Nueva York, Madrid y Londres contaron con el filtro de los medios de comunicación, quienes ahora han quedado relegados a un segundo plano comunicativo, convirtiendo a las víctimas y transeúntes en improvisados corresponsales en las actos terroristas del Daesh.

Igualmente los perfiles sociales han cambiado la identidad social de los terroristas. Históricamente, siempre han permanecido en las sombras, ocultos y desapercibidos, mientras que ahora se enorgullecen y reivindican los atentados a través de sus perfiles sociales. Abierto queda el debate acerca de cómo deben actuar Twitter, Facebook, WhatsApp o YouTube, quienes podrían convertirse en los principales actores en la lucha contra el terrorismo, silenciando y cerrando los perfiles del horror.

El Streaming de la tragedia

Pero como en esto de la transformación digital siempre tenemos margen de mejora, al Daesh le ha salido un inesperado aliado. Periscope, la herramienta para hacer streaming de Twitter, está permitiendo coberturas en directo de cualquier tuitero. Aunque esto no es nuevo (llevamos años viendo esto con herramientas como Ustrem, Livestream y Bambuser), dado el nivel de integración con Twitter, se ha masificado la realización de transmisiones en vivo. Este hecho nos está facilitando, por ejemplo, asistir en directo al asalto del piso de los terroristas en Saint Denis. Imágenes que han difundido periodistas y vecinos y que han sido vistas y compartidas por miles de personas en las redes.

Este hecho, ya lo vimos en Charlie Hebdo. Pone sobre la mesa el debate sobre cuáles son los límites entre el derecho a la información y la seguridad de las intervenciones policiales. Recordemos que las fuerzas de seguridad han estado pidiendo a través de las redes sociales, que no se difundan fotos ni vídeos de las operaciones para no contribuir a facilitarles información a los terroristas cercados que, sin duda, habrán estado consultando información en sus smartphones.

La verdad es que la llegada de Periscope se cargó de polémica desde que apareció en nuestros smartphones. El debate sobre el amor y odio a esta app suma interés ante los trágicos atentados de París. ¿Podría ser la app del ciudadano comprometido con las fuerzas de seguridad o una herramienta para dar pistas a terroristas? ¿Tendría que primar la seguridad de las operaciones policiales o el derecho a la información?

Este debate, que ya teníamos en redes a primera hora de la mañana, se ha animado a relanzarlo hoy al mediodía el partido de Albert Rivera. Ciudadanos se pronunciaba contrario al uso de redes sociales que pusieran límites a la acción de las autoridades a la hora de luchar contra el terrorismo; proponiendo que, bajo estado de excepción, las autoridades puedan intervenir las redes sociales, anular cuentas o cerrar páginas web sin autorización judicial previa. Como decimos este hecho se debe, entre otras cosas, a que varios tuiteros (periodistas y ciudadanos) han estado retransmitiendo con Periscope los incidentes a primera hora en barrio de Saint Denis.

Curiosamente hace unas semanas conocíamos que nuestras fuerzas de seguridad seguían apostando por el mundo online. Desde el pasado 5 de noviembre, los perfiles de Twitter de @Policia, @GuardiaCivil y @DGTes cuentan con sus cuentas propias en Periscope, argumentando que gracias a ella podrán “tener un diálogo, accesibilidad y un mayor acercamiento con los ciudadanos a través de nuevos canales digitales”. Quizás ellos deberían también participar en este debate que se nos presenta hoy más candente que nunca.

Luis Serrano, director del área Crisis en LLORENTE & CUENCA en España
Celia Fernández-Sesma, consultora junior del área Digital en LLORENTE & CUENCA en España
Pablo Reyes, asistente de consultor del área Digital en LLORENTE & CUENCA en España

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